“He Logrado en mi Vida lo que Nunca Soñé”

Lo que más lo motiva en la vida es mantenerse plenamente activo. ¿Retirarse o dejar de trabajar? ¡Jamás! Por eso su día-a-día se desarrolla en varias direcciones complementarias, entre ellas su posición sin goce de sueldo como dirigente de una importante organización gremial y su oficio de empresario artístico, rubro en que cubre las facetas de productor disquero, representante artístico, manager y promotor de espectáculos.

Integrante de la actual Mesa Directiva de Promotores Unidos USA, en la trayectoria de Abel de Luna hay múltiples etapas. Recién emigrado a Estados Unidos desde su rancho natal, Colonia Modelo, próxima a Fresnillo, Zacatecas, México, conoció de primera mano la dura rutina de tener que trabajar “en el field”, los campos agrícolas del norte de California. Posteriormente fue comerciante y como líder dentro de su comunidad local en los años 70 fue electo alcalde de Healdsburg antes de su definitiva y exclusiva incursión en la industria del entretenimiento, donde además ha sido radiodifusor como dueño de una cadena de radios.

Respecto a su actividad gremial manifiesta que fue, junto a Iván Fernández, Pedro Zamora y otros conocidos empresarios, uno de los fundadores de la organización y que, hasta tiempos más recientes, estaba “muy cómodo” como un asociado más disfrutando del ambiente de cada Asamblea General. Pero tenía la curiosidad de enterarse qué pasa al interior de su directiva y por eso, accediendo a numerosas proposiciones, se “aventó” y resultó elegido en un momento en que de nuevo se consideraba más incorporado al negocio de la música y a la programación de eventos.

“Desde niño quise sobresalir, hacer algo mejor, trabajar, ganar y ayudar a la familia. Crecí en Ciudad Juárez, Chihuahua. A los 19 años de edad me vine a Estados Unidos, siempre pensando en vivir mejor. California me dio oportunidades y las aproveché. Me considero una persona realizada. Estoy muy contento, muy agradecido con Dios. He logrado en mi vida lo que nunca soñé. El día en que me toque morir estaré muy feliz por todo lo que he conseguido”, nos dice durante la entrevista.

Agrega que “desde muy joven me estaba preparando para un posible retiro. Por eso me sentía semi-retirado y como gozo de muy buena salud decidí postergar esa decisión. La mente y el cuerpo necesitan estar activos. Hay que darles esa oportunidad”.

—¿Cuál es su responsabilidad específica en Promotores Unidos USA, esa área del trabajo gremial que quizás algunos asociados desconocen?
Manejo el Comité Legal que se dedica a ver asuntos relacionados con el gobierno. Por ejemplo, cosas que se deben hacer, entre ellas una auditoria anual que rige a las entidades “non profit” (sin fines de lucro) y el reporte de sus actividades.

—¿Qué nos puede decir de la época en que fue Vicepresidente de Sony y tuvo que trabajar con estrellas tan legendarias como Celia Cruz y un joven Lupillo Rivera que recién se iniciaba?
Corresponde a cuatro años desde el 2000 al 2004. Lupillo fue el resultado de una labor de todo el equipo de Sony. Fue una época grandísima. Comparada con pop y tropical, levantamos la división regional mexicana logrando ventas increíbles. De nueve millones de dólares que vendían al año la llevamos a cerca de cuarenta millones. Fue algo muy bonito.

—¿Le tocó alguna vez tratar a Tommy Mottola? No lo pregunto por ser el esposo de Thalía, sino porque entonces era “el jefe de jefes”. Julio Iglesias, por ejemplo, me contó que Tommy era su jefe directo en la compañía.
Sí. Tommy participó en algunas juntas con nosotros los presidentes y vicepresidentes de toda América. Nos reuníamos cada dos o tres meses en Nueva York en el penthouse del edificio de Sony. Éramos unos 30 ejecutivos. Tommy Mottola fue y es un gran disquero. Él entendía el negocio. Era fácil hablar con él de la música. Mi jefe directo en ese momento era Oscar Llord. Me trataban muy bien en Sony. Y a Sony le fue muy bien conmigo.

—Además, esa fue la época de oro del disco…
Tiene razón. Cuando dejé Sony la piratería estaba muy fuerte en la calle. Internet comenzaba a tener música gratis. Así se inició la caída de las ventas.

—Cuéntenos también de su etapa como radiodifusor.
Siempre soñé con la radio. De niño pensaba que el cantante se encontraba dentro de esa cajita que eran los aparatos de radio. En Ciudad Juárez aprendí de qué manera trabajaba una emisora. Cuando llegué a Estados Unidos en el norte de California no había radio ni televisión en español. Junto con un primo conseguimos en una radio en inglés dos horas los sábados a las 12 del mediodía. Allí me entró el gusanito radial. Como me iba muy bien en los negocios cuando llegó la oportuidad compré esa misma emisora y luego, otra, y otra, hasta que adquirimos 18 radios con 42 afiliadas. Cada estación se llamaba La Máquina Musical. Al final tuvimos una cadena. Tocábamos música regional mexicana. Solo una de ellas era de pop y rock, le pusimos el nombre de Radio Tequila.

—Deducimos que la radio lo llevó al ámbito de los eventos, los bailes, los conciertos…
Esa fue la idea de tener radios: desarrollar artistas, organizar eventos. En Los Angeles juntamos todo eso, en una sede en que teníamos estudio de grabación, la parte editorial, la promoción y la administración. La radio vino a ser una herramienta más para hacer mejores cosas.

—Actualmente ¿cómo describiría su actividad, señor Abel de Luna?
Muy buena pregunta… Sigo siendo el mismo. Sigo en la música. Sigo buscando temas y promoviéndolos. Hago eventos. La única diferencia es que no tengo tantos artistas como antes. Antes trabajaba 70 horas a la semana y ahora, 40. Me llegan oportunidades todos los días, pero les digo no porque me van a consumir más tiempo. El tiempo lo tengo para mí, para descansar, para estar con la familia.

Al finalizar la entrevista, en lo anecdótico le hacemos ver que recientemente le correspondió “competir” con el Grupo Firme en la misma fecha y en la misma ciudad.

Dice al respecto que “el público de ellos es más joven y el público de la Banda R15 es más madurito y eso no perjudica tanto. Grupo Firme está en su mejor momento pero el hecho de buscar un público diferente con la R15 permite defenderse”.

Concluimos el diálogo recordándole la antigua frase de que el sol sale para todos. Con la intensidad de su risa y sin decirnos nada más nos responde que está completamente de acuerdo.